Historia del "Club de Vol a Vela d'Igualada-Òdena"

 

Abrir los hangares, sacar el material, llevarlo a la pista y volarlo hoy es una rutina. Pero durante años no era ninguna rutina, era una ilusión.

Abrir un hangar y llevar los aviones a pista......Qué hangar? Qué aviones? Qué pista?.

Hubo días en que no teníamos hangar, ni aviones, ni remolcador, ni campo de vuelo, cosas importantes, tampoco otras menos solemnes como cable de remolque, gancho homologado, licencias de vuelo, extintores, paracaídas, gasolina de aviación..... en que nos reuníamos para hacernos ilusiones tan alejadas de la realidad que ahora, años después, no se acaba de entender cómo fue posible hacer un club de vuelo cómo el nuestro.

Comencemos por el principio.

El año 1963, Àngel Anglada y Ignasi Amat fueron al aeródromo de Lasbordes en Toulouse para realizar un curso de vuelo a vela y obtener el título de piloto, simultáneamente Antoni Freixas hacía lo mismo en la Escuela de Vuelo de Monflorite.

La coincidencia posterior, en Mont-Louis, donde de tanto en tanto iban a ver volar a los franceses, y dónde a lo mejor a última hora también volaban, estrechó los lazos y animó a Anglada y Amat a lanzar la idea de montar un club privado de vuelo a vela cerca de Barcelona. Cosa problemática por tres razones: en primer lugar porque sólo eran tres, en segundo lugar porque no tenían nada de lo necesario para volar, ni medios para obtenerlo, y en tercer lugar porque el Vuelo sin Motor era, y había estado siempre, propiedad estatal.

Cómo que volar a motor sí era posible, los tres pioneros se dirigieron  al Aeroclub Barcelona-Sabadell, el cual no puso ningún impedimento para la formación de una sección de Vuelo sin Motor dentro del mismo club. En el campo de Sabadell y en las reuniones celebradas en la Diagonal 417, comenzó a aglutinar el primer grupo formado por Anglada, Amat, Freixas y Echegaray.

En Sabadell, Freixas haciendo un curso de motor, conoció a un "chico alemán, un tal Wolfgang Knopf", que hacía lo mismo y que se unió a las conspiraciones de Terrassa en "ca l'Amat", dónde apareció un día un adolescente que también estaba interesado por los aviones y que se llamaba Josep Lluís Borràs.

Dado que en el aeroclub había otros aviadores, la existencia de un núcleo interesado en vuelo sin motor se extendió y se añadió un terceto formado por dos jóvenes Alegret y Pedraza y un tercero que hablaba de las ascendencias con aire religioso, Pablo Ayesta, el cual estaba entonces en plena construcción de un autogiro Bensen, y que aportó al grupo un aeromodelista de nota llamado Pedemonte.

Todos los nombrados hasta aquí formaron el primer grupo, que solamente aportaba entusiasmo y devoción, porque nadie no tenía nada más.

Pero un día en un arrebato Anglada y Freixas compraron un SPATZ, el EC-AYU, que fue el primer planeador privado del país, aunque obviamente no servía de gran cosa ya que no había ni campo, ni remolcador, ni cable, ni nada. Cada domingo iban a Sabadell, lo sacaban del hangar, lo montaban, le pasaban un trapo y lo volvían a guardar.

Otro día Wolfgang, en otro arrebato, trajo de Alemania un biplaza histórico, un Goevier del año 1935, así que ya eran dos los veleros a los que se les podía sacar el polvo.

Tiempo más tarde llegó la noticia de que en Igualada había un campo de vuelo privado, pequeño pero con pocos aviones. Por suerte el propietario de las instalaciones el matrimonio Carner, no puso ningún inconveniente para volar ni para organizar la actividad de vuelo a vela, pero seguía sin resolverse el problema del remolque.

Al poco tiempo de ir por Igualada se da el golpe de audacia definitivo, que era cómo meterse en la boca del lobo, no obstante no había nada que perder.
Se pidió al Ministerio del Aire sección de Vuelo sin Motor, "si serían tan amables de mandarnos cada fin de semana un avión remolcador y un instructor desde Monflorite, para ayudar a organizar una sección de vuelo sin motor". Y contra toda previsión, dijeron que sí.

Meses después, el día 23 de Junio de 1965, Àngel Anglada remolcado por una Dornier Do-27 de Monflorite, se elevaba hacía Puig Aguilera, donde pasó dos horas "volando a vela".

Oficialmente se inauguró la sección de vuelo a vela del Aeroclub de Barcelona-Sabadell, en Igualada, el 5 de marzo de 1967.

En los primeros años la escuela no existía formalmente, pero había algunos de los primeros practicantes con vocación de enseñar a todo aquel que se incorporaba a la sección. Aunque eren conscientes que esas practicas no computaban para obtener el título oficial, que solamente podía conseguirse en un curos y examen en Monflorite.

En 1974, con la incorporación de Antoni Agramont, se dio un impulso a la sección y se organizó la escuela. A Agramont le sucedieron E. Wünderlich, Joan Pedemonte y Manel Gil.

Después de varias experiencias en campeonatos estatales, europeos e internacionales, en 1981 se organizaron los primeros campeonatos de Catalunya, que se siguen convocando periódicamente.

El fuerte crecimiento de la sección permitió independizarse y erigirse en el “Club de Vol a Vela d’Igualada-Òdena”, entidad que perdura hasta hoy en día.

Des de sus inicios, el “Club de Vol a Vela Igualada-Òdena” ha desarrollado la mayor parte de su actividad, escuela, vuelos de divulgación, vuelos de socios, en el aeródromo General Vives de Igualada, en el termino municipal de Òdena. Paralelamente se han organizado salidas de verano, semana santa y otras fechas señaladas, a varios aeródromos de la geografia Catalana y Española; La Cerdanya, Santa Cilia, Mora de Toledo, Lillo, Fuentemilanos, con logros importantes para los socios: